Casi ninguna empresa decide trabajar con planillas. Se llega ahí de a poco: el sistema no cubría algo, alguien armó un Excel para resolverlo, y con los años esa capa paralela pasó a ser el verdadero sistema. Funciona, pero depende de las personas que la saben usar.
¿Te suena alguna de estas?
- Hay un dato importante que vive en una planilla que maneja una sola persona.
- Cada cierre de mes implica repetir el mismo trabajo manual de armado.
- Para responder una consulta hay que abrir tres archivos y un mail viejo.
- Cuando alguien se toma vacaciones, algo del proceso se frena.
- Los mismos datos se cargan más de una vez, en lugares distintos.
- Si el volumen se duplicara, habría que sumar gente para sostenerlo.
- Nadie puede decir con certeza en qué estado está algo sin preguntarle a otro.
Si marcaste tres o más, el costo no es el tiempo: es que el proceso depende de la memoria de las personas, no de un sistema. Eso se puede medir, y es el primer paso.